Excluidos y Explotados:
El Nuevo Sistema de Comercio, Migración Controlada y Represión
Colin Pajan de La Red Nacional de los derechos de emigrantes y Refugiados (NNIRR)
Mientras la migración global se facilita mediante la tecnología, comunicaciones y transporte aéreo, nefastas condiciones económicas y conflictos políticos y civiles continúan a impulsar el dramático y creciente movimiento del pueblo, en particular dentro del los países del Sur. La raíz de dichas condiciones se pueden encontrar en las políticas económicas de desarrollo y comercio que han dominado el mundo, junto con las políticas de migración nacionales en los países de destino que se han convertido en países más restrictivas e injustas.
Antecedentes: Las Políticas Neoliberales de Desarrollo Económico
Desde el año 1990, ha habido un aumento de 50% en el número de migrantes en todo el mundo, con más de 220 millones de personas actualmente viviendo fuera de los países en donde nacieron. En los Estado Unidos (EE.UU.), 13% de la población total se constituye por personas nacidas en el extranjero, mientras ese porcentaje es más alto en otros países de destino de migrantes como Canadá (19%), Australia (20%), y Suiza (23%)
Los migrantes han contribuido a los cambios de población mayores en otras partes del mundo. Por ejemplo, en el Golfo Pérsico – una región que atrae a varios individuos nacidos en el extranjero en la búsqueda de empleo - los migrantes constituyen el 69% de la población total de Kuwait, 71% de la población de Emiratos Árabes Unidos, y más del 80% de la población de Qatar. Mientras la población de los EE.UU. nacida en el extranjero ha casi aumentado lo doble en los últimos 20 años, en comparación, la población de Qatar ha cuadruplicado. Las dinámicas que impulsan tales cambios dramáticos, las cuales se refieren a menudo como los “factores de expulsión” o las “causas fundamentales” de la migración, son complejas. (Calculaciones de la División de Poblaciones de la ONU)
En los países del Sur, las políticas neoliberales de desarrollo económico, incluyendo los tratados de “libre comercio,” han sido promovidas y – en algunos de los casos – impuestas por los países del Norte más ricos y políticamente más poderosos, los cuales cosechan los beneficios significativos de estas relaciones desiguales. Las políticas económicas neoliberales generalmente incluyen tres elementos claves: 1) la privatización de los servicios públicos; 2) el rebajo drástico de las subvenciones gubernamentales a las industrias locales y fabricantes; y 3) la eliminación de aranceles para permitir los costos baratos de las mercancías importadas. Estas medidas a menudo tienen un efecto inmediato de “doble golpe” sobre los más pobres residentes del país: un rápido aumento del costo de la vida, junto con una disminución rápida de los ingresos reales.
Cuando los servicios públicos como el agua o la electricidad de repente se privatizan resultan consecuencias directas al costo total de la vida y el mercado laboral. Incluyen:
- Un aumento en el costo de servicios. Proveedores particulares, los cuales ante todo se preocupan con la rentabilidad, por lo general aumentan los precios de tales servicios para los consumidores. Por ejemplo, entre los años 1998 y 2010, cuando Guatemala privatizó el suministro de electricidad a una compañía ubicada en los EE.UU., el costo por kilovatio al público Guatemalteco aumento más de 120%, duplicando el costo de electricidad para los consumidores.
- Un aumento en el precio de la mercancía y productos locales. Costos más altos de energía ocasionó aumentos en el costo de producción al igual que los costos de la mercancía producida.
- Los despidos masivos de trabajadores del servicio público. Mientras algunos ex empleados de servicio público pueden ser contratados nuevamente por las compañías particulares que asumen el control de estas industrias, la mayoría se encuentran en un grupo creciente de trabajadores desempleados.
El rebajo drástico de las subvenciones gubernamentales a las industrias locales pueden ocasionar el aumento de costos de producción, los cuales daña ambos fabricantes locales y consumidores. Mientras al mismo tiempo, la eliminación de los aranceles de importación abre la puerta a un flujo de mercancía y productos baratos fabricados en masa, a veces subvencionado por el gobierno exportador (Lea a continuación El Maíz en México: Un Estudio de Caso Prácticos). Estas políticas no solo impiden el crecimiento económico en muchos países empobrecidos, pero también impulsan la migración global mediante el desplazo de personas las cuales están forzadas a huir a las regiones más desarrolladas con el fin de sobrevivir.
El Maíz en México: Un Estudio de Caso Práctico
Un ejemplo principal del impacto de las políticas neoliberales de desarrollo económico es la aniquilación de la producción de maíz en México – un cultivo tradicional que ha sido producido y consumido localmente por varias generaciones. Conforme al Tratado de Libre Comercio de America del Norte 1994 (TLCAN), las subvenciones gubernamentales a los productores de maíz fueron eliminadas mientras el maíz cultivado en los EE.UU. – producido casi exclusivamente por los Agronegocios multinacionales – quedan como la industria más subvencionada en el país. (Como parte del proyecto de la ley agrícola del gobierno estadounidense, la subvención actual de $10.5 mil millones de dólares anuales entregados a los productores de maíz estadounidenses es diez veces más del presupuesto de agricultura mexicana en total.)
En solo unos pocos años bajo TLCAN, las exportaciones de maíz a México se han duplicado y el precio del maíz importado desde México bajaron más del 70 por ciento. Las exportaciones agrícolas en total desde los EE.UU. a México aumento de $4.6 mil millones a $9.8 mil millones entre 1994 y 2008, con $2.5 mil millones (25%) en solo el maíz.
Los resultados de este cambio bajo TLCAN han sido devastadores para el pueblo de México. Desde 1994, más de 1.8 millones de familias agrícolas han sido desplazadas, y México que solía ser el líder de exportaciones de maíz, ahora importa la mayoría de su maíz, junto con otros productos agrícolas de los EE.UU. A su vez, el maíz producido en los EE.UU. ahora abarca más del 70% del mercado mundial, produciendo enormes ganancias solo para un puñado de empresas multinacionales. La pérdida de la producción de maíz en las áreas rurales de México tuvieron un efecto dominó en el país – la pérdida de granjas resultó en el aumento de la pobreza y desempleo, ocasionando a las personas en busca de empleo trasladarse a las áreas urbanas lo cual contribuye al flujo de migrantes a los EE.UU.
Un Triángulo de Políticas Destructivas: El Impacto a la Migración Global
El desplazamiento de las comunidades en países menos desarrollados no es una consecuencia totalmente no intencionada o inesperada de las políticas económicas neoliberales. De hecho, desde el punto pico del colonialismo por las fuerzas europeas y otras en el último siglo, las políticas extranjeras (incluyendo las políticas migratorias) han buscado a: extraer materiales primas de países económicamente pobres pero ricas en recursos naturales; acceder y controlar los mercados de exportación alrededor del mundo; y controlar el flujo de la mano de obra barata y desechable.
Esta historia ha informado el ambiente actual en donde los tres elementos dan forma al “sistema triangular” de los programas y prácticas extranjeras, económicas y migratorias impulsados por los países del Norte: 1) los tratados de comercio y desarrollo; 2) medidas represivas de hacer cumplir la ley migratoria y fronteriza; y 3) las políticas gubernamentales de la “migración administrada.”
- Tratados de Comercio y Desarrollo
El fundamento de este modelo de política son los Tratados de Libre Comercio bilaterales (TLCs) o los Acuerdos de Asociación Económica (AAE), impulsado por la Unión Europea (UE). Al igual en el debate del TLCAN, cuando los proponentes alegaban que el TLCAN estimularía la economía mexicana y reduciría las presiones para la migración, el UE también establece un enlace entre el comercio y la migración. De hecho, en la reunión ministerial del UE en 2002 aun manifestó que los “tratados de libre comercio bilaterales deben abordar el <sic> problema de migración ilegal.”
Bajo dichos tratados, los países de la UE ofrecen un acuerdo abarcador o ayuda de desarrollo a una antigua colonia (comúnmente una nación africana) en cambio por el acceso a recursos naturales muy valiosos. El socio no perteneciente a la UE es obligado a importar productos y adquirir servicios de las empresas europeas y de hacer cumplir las políticas migratorias y fronterizas de la UE (vea recuadro: El Acuerdo Berlusconi-Gadhafi)
[SIDEBAR: The Berlusconi-Gadhafi Agreement]
En 2001, el acuerdo multimillonario Berlusconi-Gadhafi fue firmado entre Italia y Libia. Conforme a este acuerdo:
- Italia puede acceder los gasoductos de Libia.
- Libia patrulla sus costas y fronteras interiores, detiene y deporta miles de migrantes de los países vecinos africanos (Argelia, Níger, Chad, Sudán, Etiopía, Somalia, etc.) los cuales van rumbo a Italia y Europea con la intención de huir la pobreza y/o la guerra.
- Libia usa (parte de su económica?) ayuda recibida de Italia para comprar botes de patrulla, armas de fuego, materiales para construcción y otro equipo de tipo militar de las empresas italianas para cumplir con su obligación de hacer cumplir las políticas migratorias y fronterizas.
Como resulto, Libia ahora es el país principal que deporta migrantes del norte de África, ejecutando políticas migratorias draconianas e italianas en su propio interior. Pero el acuerdo sin duda no ha puesto en alto los intentos desesperantes de los migrantes a través de África, a migrar a Italia y más allá para salir de la pobreza, el hambre, guerras u otros conflictos.
Los EE.UU. ya están experimentando con políticas similares, significativamente a través de la iniciativa de Mérida por $1.4 mil millones (o Plan México). Como parte de esta iniciativa, el ejercito militar Mexicano está siendo entrenado y equipado por las compañías de abastecimiento del ejercito de los EE.UU. para combatir el narcotráfico a través de la frontera de los EE.UU. y México.
- Cumplimiento de la ley represivamente: militarización, criminalización y explotación
Después del ataque del 11 de Septiembre del 2001, ha existido un incremento sin precedentes en la hostilidad hacia migrantes alrededor del mundo. En gran parte, esta hostilidad ha sido impulsada por las medidas rigurosas para el cumplimiento de las leyes migratorias adoptadas en la Unión Europea y los EE.UU., bajo la apariencia de proteger la “seguridad nacional”.
Los EE.UU. lanzaron una campaña intensa para disuadir migrantes de ingresar al país a través de la frontera del sur, previo a los eventos del 11 de Septiembre. En 1994, el gobierno de los EE.UU. adoptó una estrategia multifacética de ”Prevención a través de Disuasión” la base fundamental de la militarization de la frontera con Mexico. Este programa creado en la administración de Clinton incluyó el lanzamiento de la Operación Guardián (Operation Gatekeeper), una iniciativa para construir en la frontera un muro de 3,000 millas (4,828 kilómetros) de largo, que fue extendida significativamente en la administración de Bush. Recientemente, el Presidente Obama asignó $600 millones de dólares adicionales para incrementar la seguridad en la frontera y añadió 2,000 nuevas patrullas fronterizas, ICE y Agentes de Aduana y otro personal de seguridad a una lista de más de 20,000 agentes de patrullas fronterizas. (Sin incluir las tropas de Guardia Nacional de 1,200 militares enviados a la frontera de los EE.UU. y México).
El efecto acumulativo de estos programas y políticas ha sido la movilización intencionada de los migrantes a través de las regiones más peligrosas, montañas y desiertos desolados a lo largo de la frontera de los EE.UU. y México. Desde 1994, los restos de por lo menos 8,000 migrantes han sido recuperados en la región fronteriza y los expertos estiman que decenas de miles de restos aun no han sido encontrados.
Junto con la militarización incrementada de la frontera de los EE.UU. y México, la criminalización de los migrantes en los EE.UU. continúa a intensificarse. Los arrestos de migrantes en los EE.UU. han incrementado casi el 400% desde 1994 y el número de camas en las celdas de las prisiones designadas a migrantes detenidos se ha duplicado en los últimos cinco años. Solamente en el año fiscal 2010, los EE.UU. deportó casi 400,000 migrantes, una estadística alarmante en medio de un récord preocupante.
Las operaciones y redadas para hacer cumplir las leyes laborales en los lugares donde trabajan migrantes, están ocurriendo con mayor frecuencia en los EE.UU., pero el resultado de estas operaciones casi nunca resultan en algo más de un “tirón de orejas” para empleadores que contratan trabajadores indocumentados. De otra manera, miles de trabajadores migrantes capturados en estas redadas han sido arrestados y deportados, separados de sus familias, o puestos en situaciones vulnerables y de explotación. La amenaza de deportación obliga a muchos trabajadores indocumentados a soportar violaciones a los derechos laborales y abuso generalizado de pequeños empleadores y compañías grandes.
Como los EE.UU., la Unión Europea a seguido los mismos pasos de incrementar fuerzas militares en la frontera y criminalizar a migrantes en los últimos 20 años. Por ejemplo, Fortaleza Europea (Fortress Europe) a triplicado el número de tropas de seguridad en la frontera, el número de centros de procesamiento (de detención) de la Unión Europea a incrementado significativamente, muros han sido construidos a lo largo del cruce de Ceuta y Melilla en Marruecos (replicando el muro fronterizo entre los EE.UU. y México), y cerca de 10,000 muertos se han recuperado de los mares alrededor de las Islas Canaria de España y Lampedusa de Italia.
- La Migración Administrada: ¿La Nueva Frontera?
Los migrantes internacionales están viviendo en una inmensa crisis humanitaria a pesar de el importante papel que su trabajo desempeña a todos los niveles en la economía global. En vez de aliviar el sufrimiento y acabar con el abuso, los gobiernos han desarrollado una nueva estructura en la última década, la “Migración administrada”. Esta estructura alega que los migrantes pueden hacer contribuciones significativas al desarrollo de los países que envían y reciben, siempre y cuando la migración es administrada de acuerdo a las necesidades actuales de la economía (mercado). Mientras que los gobiernos afirman que esto “reduciría la represión” en contra de los migrantes, trabajadores sujetos a este sistema no les va mejor y son reducidos a ser solo un artículo laboral para ser usado y dispuesto de acuerdo a tendencias económicas y necesidades de los empleadores.
La dependencia de los gobiernos sobre los programas de trabajadores temporales o extranjeros se ha convertido en el fundamento de la política migratoria entre muchos países que reciben migrantes en los países del Norte. Estos programas están basados en una teoría de “migración circular” en el cual los trabajadores migrantes retornan a sus países de origen después de un periodo de tiempo de estar empleado. Supuestamente adquiriendo cualidades para contribuirle al desarrollo de sus países de origen y si es necesario, migrar nuevamente en el futuro para buscar trabajo. No obstante, como estos migrantes no reciben los mismos derechos que otros ciudadanos mientras están en este estado de “temporalidad,” ellos son frecuentemente sujetos a explotación por sus empleadores y son casi siempre obligados a permanecer separados de sus familias por lo que ellos reciben visas de trabajo temporales solo para ellos mismos.
Muchos países de origen de migrantes de los países del Sur apoyan las políticas circulares de migración por que ellos dependen de las remesas que los migrantes envían a sus países para cumplir con las necesidades económicas y de desarrollo. Algunos gobiernos, como las Filipinas, han llegado hasta desarrollar Programas de Exportación Laboral (LEP por sus siglas en inglés) para asegurar que la exportación de su gente continúe a ser una de los principales fuentes de ingreso para el país. (Actualmente, mas del 10% de trabajadores Filipinos son empleados en el exterior.)
Quizás lo mas problemático ha sido como agencias internacionales encargadas de la migración y desarrollo están institucionalizando una política de migración administrada. Por ejemplo, en 2008 la Organización Internacional para Migración (IOM por sus siglas en inglés) estableció su primer Centro Administrativo Migratorio en Bamako, Mali. El Centro costó mas de 10 millones de Euros y fue diseñado para:
- Atraer y reclutar trabajadores migrantes potenciales de África Occidental de acuerdo a las necesidades del mercado de la Unión Europea
- Entrenar trabajadores migrantes potenciales para cumplir con las habilidades requeridas por la Unión Europea
- Deportar migrantes que no cumplan con las necesidades de la Unión Europea
- Monitorear el flujo de remesas
- Promover “Manejo eficiente del valor del ser humano, financiero y técnico de las personas de Mali en el exterior
La administración de Obama está promocionando los beneficios de la administración migratoria como una estructura de política deseada. Para revertir previas políticas de la Administración de los EE.UU. de no participar, los EE.UU. recientemente se unieron al comité coordinador del Foro Global de Migración y Desarrollo (GFMD por sus siglas en inglés), el cual busca “hacer mas eficiente la política migratoria e identificar formas y recursos para maximizar los beneficios al desarrollo por la migración.” La reunión en noviembre del 2010 del GFMD en México será una oportunidad sin precedentes para observar a los EE.UU. en este papel y ver si la administración de Obama promoverá la mejor protección para migrantes o si ayudará a dirigir otros países al camino ya avanzado y peligroso de la Unión Europea y su modelo de migración administrada.
Los Principios para Abogar
A medida en que este “sistema triangular” progresa, políticas y principios concentrados en derechos humanos y en los intereses de migrantes deben liderar conversaciones acerca de la economía y la migración global. El actual modelo económico neoliberal y el desarrollo desigual que este causa debe ser expuesto por impulsando, y no aliviando las presiones de la migración. En el nexo de migración y desarrollo, grupos civiles de sociedad deben defender que los gobiernos apoyen modelos de desarrollo basados en la comunidad, incluyendo la creación de trabajos, que aseguren sostenimiento, equidad, y que comunidades sean las beneficiarias, en vez de promover el trabajo de los migrantes como un artículo del mercado laboral.
Además, los gobiernos deben ser instados a:
- No depender de las remesas como fuente de ingreso y desarrollo. Remesas deben ser tratadas como intentos familiares de cumplir con las necesidades más básicas en casos extremos.
- Desarrollar, aprobar e implementar políticas migratorias basadas en el reconocimiento, protección, y avance de los derechos humanos de toda la gente, sin importar su estado migratorio, clima político, y presiones socio-económicas. Migrantes que no son excluidos y explotados por la sociedad pueden contribuir al florecimiento de las comunidades donde viven, trabajan y juegan.
- Reconocer oficialmente el estándar definido por la Convención de los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Familias de las Naciones Unidas en 1990, y aquellos que han fallado en ratificarlos, incluyendo los EE.UU., deben hacerlo de forma oportuna.
- Adherirse a principios básicos de recursos humanos y ser responsable ante leyes internacionales en formular políticas migratorias, en vez de ser manipulados por necesidades falsas del mercado.
- Involucrarse en procesos de consulta factibles en crear políticas donde comunidades, especialmente de migrantes, sean tratadas como participantes críticos y tener una voz decisiva en determinar el tipo de políticas que los impactaran a ellos directamente.
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."